No te falta dirección, Querido. De eso tienes de sobra.

Lo que te falta es confianza en tí mismo para creerlo y proceder cuando la recibes.

En vez de pedir y buscar más dirección – permiteté tener la valentía de proceder de acuerdo a lo que ya sabes es la verdad.

La claridad viene con la acción, Querido. Nunca sabrás por seguro hasta que pruebes.